Artistas famosas, modelos de ocasión, la Monroe, la Montiel, Beyoncé o Scarlett Johanson… siempre han existido mujeres que han marcado el concepto de belleza femenina, que han acuñado en la mente de las otras el “a dónde quisiera llegar”, que han impuesto tallas y tendencias físicas. Pero ¿qué pasa si no eres ese tal modelo de belleza femenina?
Cuando no cumples con los cánones impuestos por la sociedad para lo que es hermoso y deseable te enfrentas a una vida en la que das cada paso corriendo siempre el riesgo de ser objeto de burla y falta de aceptación. Un ejemplo conocidísimo por si el escepticismo aparece: Adele es una de las mejores cantantes de estos últimos tiempos, una voz sensacional, pero para algunos eso ha sido secundario, ¿lo primario? Es gorda. Famosa, talentosa, y no escapó al modernamente llamado bulling. Y que gracias dé Adele que tiene un rostro precioso, sino pudo haber sido mucho peor.
Lo más interesante es que la tendencia cambia por décadas y región. Cada sociedad y épocas traen sus propios preceptos de belleza. En una podías ser lo más deseable que existe si estabas rodeada de masitas: buenas caderas, buenos muslos, pechugoncita, un buen trasero, y ahí daba igual si el abdomen no era como tabla de planchar. En otra época la hermosura máxima la portaron las flaquitas, delgaditas tipo bailarinas, esas mujeres que por no tener abdomen, ni grasa en las nalgas, rozaban o caían de lleno en la bulimia y la anorexia. En otra etapa se destacó la cinturita de avispa, cuando las mujeres comenzaron a mostrarse en traje de baño en la televisión y en las revistas. Y luego están las de ahora, el estilo Latino Perfecto. Estas son delgadas, cero grasa, puro músculo, pero ojo, esa delgadez no puede venir acompañada de carencia de volumen. La carreta tiene que halar, y halar bien. Así que inventamos la queridísima e idolatrada en los altares femeninos de la moda: Silicona. Entonces hoy, la belleza femenina se denomina así: delgada, musculosa, con senos de buen tamaño y siempre firmes, y un trasero a juego, o sea, de buen tamaño y firme también. Esto demuestra que, según en la época en que hayas nacido puedes haber sido considerada más o menos hermosa portando tu mismo físico.
Donde sí no hay arreglo es en el rostro, o sí lo hay, con la cirugía estética, pero me refiero a que en esta cuestión el voto siempre ha sido unánime: la mujer que impone el concepto de belleza es, por supuesto, la del rostro bonito, o sea, la de ojos hermosos, buenos labios, nariz discreta, simetría perfecta.
Ahora, lo preocupante es el resto. Sí, porque existe un resto, que curiosamente es la mayoría. Si se hiciera un análisis estadístico el resultado arrojaría que la mayor parte de las mujeres del mundo no cumplen con los cánones de belleza establecidos. Esto nos deja entonces con que es una minoría la que tiene mayor seguridad de aceptación.
Claro está que yo no soy socióloga, así que esto no es un estudio, sino simplemente mi apreciación, basada en la percepción y observación. No es un secreto, ni una idea mía, que muchas mujeres se han visto torturadas psicológicamente por su condición física, han sido burladas por ser muy gordas, o muy flacas, por usar espejuelos, por tener los senos pequeños, o sencillamente por no tener las proporciones organizadas a lo Shakira o Rihanna. ¿Quién ha visto una gorda con sentimientos? pregunta el personaje de una de mis películas favoritas, pero la pregunta debería ser ¿a cuántos les importa realmente los sentimientos de una gorda, u otra cualquiera que se escape a la belleza establecida? Por desgracia no a muchos; y les vemos entonces por ahí, retraídas y deprimidas, insatisfechas consigo mismas, solo porque alguien determinó que sería mejor si lucieran de otro modo.
Para mí lo más doloroso es cuando somos las mismas mujeres quienes hacemos las burlas. La misma que sufrió porque su marido la dejó por otra de senos mas firmes o trasero más pronunciado, impropera a la gordita por necesitar dos tallas más que la que ella usa, o a la que tiene las piernas flacas, o a la que no tiene la cintura que lucía Rosita Fornés en su juventud. He escuchado a una mujer decir con determinación que otra es fea, y cuando en mi subjetividad lanzo las comparaciones, me resulta que la injuriada es más aceptable físicamente que la que injuria. Con esto no quiero decir que si fuera más bonita sí tendría razón para tal valoración, no, sino que deberíamos pensar un poquito más a la hora de emitir tales sentencias.
Las mujeres que no estamos dotadas de un físico que se ajuste a lo que la sociedad ha determinado como hermoso, tenemos que aprender a aceptarnos y hacernos valer así, tal como somos. No es tarea fácil, claro que no, porque en nuestra condición humana está incluida la necesidad de ser aceptados, y cada burla, cada rechazo, dejan marcas que ponen más y más alto el listón a saltar. Pero es tarea necesaria, por nuestra propia salud emocional, y porque de aceptarlo sin intentar contrarrestarlo nos estamos haciendo cómplices de un absurdo en el que nos han colocado en la línea de avanzada.
De igual modo, antes de soltar una burla o dañar con el rechazo a causa del físico, valdría la pena preguntarse ¿Quién puede elegir, antes de nacer, la imagen que portará? No es mérito de nadie ser lindo, ni demérito ser feo, es simplemente una condición que toca, así, al tin marín, y que nada tiene que ver con lo que se lleva dentro. Pero eso ya se sabe de sobra, aunque al parecer sigue sin importar.







Bueno, yo te hablo desde mi experiencia personal, soy fea, según los estándares que mencionas, he padecido bullyng sin ofender a nadie, por el simple hecho de tener características físicas no acordes con las aceptadas, en la adolescencia y la primera juventud me golpeó mucho esto, solia cantar, ¿sabes? nunca les he confesado esto y las veces que hemos estado juntas no he tenido encima el alcohol suficiente como para retomar ésa faceta mía. Una vez, en un concurso estudiantil, un grupo de muchachos crueles me abucheó durante una presentación de manera horrenda, nunca más me subí a un escenario, tampoco lo favoreció el tipo de carrera artística que tiene este país donde si no tienes padrinos no te bautizas.
En fin, que de sobras entiendo tu entrada, sólo cuando alcanzas cierta madurez es que comprendes que ser bella físicamente no te llena el cerebro ( y que con un cerebro correcto te llevas al hombre que escojas, aunque no seas Shakira) y cuando la familia no está al tanto de sus chicos gordos, con granos, de sus niñas flacuchas y sin trasero y no conversan y promueven la auto-aceptación y la búsqueda de resortes que cambien la percepción de ellos mismos puede traducirse en chicos (as) frustrados, tristes y enfermos incluso.
Y conste, conozco muchos «lindos» y «lindas» que también sufren por esta condición, porque al feo se le hace burla y al lindo se le acosa. Creo que el punto está en la sensibilidad y el hecho de, como dice Luis A. García en un artículo que nada tiene que ver con la belleza, hay que ser feliz estando tranquilo por no hacer infeliz a nadie.
Disculpa la extensión…
¿Que te disculpe la extensión? Tu comentario está perfecto!!!
Ante todo gracias Du, por compartirnos una experiencia tan dolorosa, porque aunque en la distancia de los años logremos ver estas cosas con otros ojos, lo cierto es que en el momento duele como nada más, sobre todo en la adolescencia que hay tanta necesidad de aceptación. Ya luego conseguimos verlo como un dolor reflejo, como ese miembro perdido que se sabe ya no está ahí pero que aun se puede sentir su presencia de vez en cuando.
¿Que podríamos decir entonces, Dud, de esas personas que sufren burlas por parte de su propia familia? Existen, te lo aseguro. La familia está para apoyar, se supone, ¿que haces entonces cuando recibes bullying en la calle y al llegar a casa, donde se supone encontrarás refugio, lo que recibes es más bullying todavía? El ser humano se torna a veces tan incomprensible.
Es una pena Du, que la experiencia y la madurez lleguen cuando la juventud se empieza a ir, o ya se ha ido, cuánto se hubiera salvado de haber encontrado la madurez suficiente justo a tiempo. Hoy se bien que, como dices, conquistar al hombre que quieres no depende del físico que portes, pero no siempre lo supe.
Un beso Du, y gracias por todo.
Pd: En LAG he descubierto, desde hace poco, a un tipo con una palabra interesantísima.
Ese si es preocupante, porque el hogar debe ser siempre la zona de confort, el sitio donde te aceptan como eres, donde te ayudan a sanar. Es una extensión, de la violencia contra las mujeres, del abuso infantil, de tantos males que uno se pregunta cómo es posible que exista un perpetrador, qué condiciones, qué situaciones provocan que una persona pierda la sensibilidad, es muy chocante…
P.D ¿qué es LAG????
Es triste Du, y doloroso. Esa marca queda más perpetua que la burla que pudieron haberte hecho tus compañeros de escuela.
Ahh perdona!! jaajaj LAG: Luis Alberto García jaajajajaaj 😛
Que interesante entrada, y que sutileza además «la carreta», bueno pues mi carreta haló algo en mi juventud, porque aunque no tenía una belleza despampanante tenía algo por aquí y por allá, y a pesar de eso, no estaba del todo feliz, por mi color de piel, soy muy blanca y era motivo de burla, me decían el pollo, uffff, en cuanto a mis hijas, la mayor tiene una altura de 1.73 es bien delgada, toda una modelo, pero sin tetis, otro motivo de sufrimiento, he venido a reconciliarme conmigo ahora, me miro al espejo y me gusta lo que veo, creo que es algo que debemos hacer todas las mujeres, aunque por supuesto cuando paso no espero ver un rostro voltearse, para eso tambièn hay que prepararse.
Ante todo se bienvenida a este rinconcito de los amigos, Observadora, y gracias por leer y comentar.
La aceptación de nuestro físico es algo de lo que deberíamos tener consciencia desde siempre, pero por desgracia no son pocas las mujeres que solo se asumen cuando ya la experiencia y la madurez le hacen ver y entender la realidad de un físico, lo que en realidad significa e importa, o deja de importar. El color de la piel, las curvas, el volumen, la gracia facial, nada de eso debería ser determinante para ser aceptados, puede que influya en el gusto y/o la atracción, no lo niego, pero no que determine la elección y mucho menos que justifique la burla.
Espero que tengas a bien seguirte llegando por acá y dejar tus criterios, aquí cada opinión cuenta y es bien recibida. Saludos!!
Me tendrás siempre por acá porque me fascina leerte, tienes esa preciosa virtud de comunicar, llegas, te cuelas fácil y lo disfruto.
Pues muchas gracias nuevamente! Será un placer entonces contar con tu presencia. Saludos!
Por suerte hay quienes dejan partir hacia el montón las cosas que halan más que cuatro carretas (Israel Rojas te adoro), aplausos para Shere, ovación con doble silbido a dos dedos para Dud, por suerte o desgracia la adolescencia no es eterna, pero puede ser muy cruel si no cumples con los estándares de belleza. Qué podrán dejar para mí que a los 15 años parecía que tenía 11, flaquita y pequeña, nadie me miraba, o sea ningún muchacho se sentía atraído por mí, los pocos que se me acercaban me veían como su «socito» (siempre he sido una buena amiga), pero hasta ahí, las burlas llovían y a pesar de que mi mamá me amó mucho tal y como soy, conversó y me dio charlas de autoestima, el grupo en el que me movía me hizo mucho daño. Con el paso de los años me fui aceptando y aprendiendo que más que mi madre y los demás, me tengo que querer mucho yo. Hoy que ya rozo los… años que sean, me doy cuenta de que esa crueldad hizo de mí la mujer que soy y no digo que es necesario un poco de bulling, para nada, hubiera vivido unos 10 años siendo más feliz, pero me cultivé, desarrollé mi espiritualidad, deseché las banalidades porque no son eternas, sembré nuevas amistades, las verdaderas, y entendí que así como soy… ¿cómo fue que lo dijo Dud?… «que con un cerebro correcto te llevas al hombre que quieras», bueno, con los sentimientos correctos también, aunque ambas cosas están muy ligadas. Como diría Amy una de las protagonistas de la Teoría Big Bang «Necesito decirle a la Nube de 13 años que todo va a mejorar», añado: «guíate por tus sentimientos, no cambies tu manera de ser por agradar a los demás, no hagas dietas locas para aumentar de peso, en el futuro serás una mujer encantadora». Puede que parezca autosuficiente, pero en el IRC Shere un berberecho me dijo esto: «tu gran problema es lo encantadora que eres». Me quedé medio despistada porque creía que mis encantos no interesaban mucho, pero ya ves, siempre habrán personas que te valoren por lo que eres y no por cómo te ves y bueno, me amo mucho, desde que comencé a hacerlo los demás también lo hicieron.
Por ahí nos pillamos.
PD: Super feliz por estar de vuelta jajajaja
Y yo super feliz de que lo estés, y de verte superada ante esta situación que hace tanto daño a tantas personas en el mundo entero. Amarse y aceptarse, no siempre es fácil, pero si se consigue ya se tiene prácticamente todo el camino recorrido. me alegra que tu camino se haya vuelto un poco más feliz cuando decidiste hacerlo.
Un beso Nubecilla, y es super cool tenerte de vuelta!!! Se acabaron las entradas por mail y la usurpación de identidad jaajajaj
Sí, se te acabó la gozadera y/o relajito con mi nick jajjajaja
jajaaj Honestamente….es mucho mejor si estás tu por acá jijijij
jajjaa…llegué tarde a este post, pero tenia que escribir…menos mal que la nubecita no tenía mucha «carreta» que si llega a tener, le haría falta par de ellas -pero con ruedas- para halar a todo el personal, traido con cerebro….ejejejejje…Dios sabe lo que hace querida…
Bueno Sherezada, con tu permiso, me «colé» en tu blog y me lei de un tirón el post y todos los comentarios adyacentes. Me gustó mucho la forma en que cada persona opina sobre este tema. Yo desde mi posición de varón, también «sufri» de cierta forma por no ser como decia mi tia Nan (Ni tan lindo que encante ni tan feo que espante), y cuando mis primos conquistaban «con la cara», literalmente, yo tuve que estudiar Táctica y Estrategia con Benedetti.
Y asi, con el tiempo aprendi a valorar mucho las cualidades de las personas, muy por encima de la belleza física.
Soy amigo personal de Observadora, nos visitamos, o mejor dicho yo la visito a ella. En los blog soy amigo de muchas personas, aunque me comunico un poco más con Duda.
Admiro mucho a todas las personas que tienen la valentia, y sobre todo el buen verbo, de escribir lo que piensan y abordar temas engorrosos.
Se los agradezco..
JF
PD: Que cada cual siga llenando su carreta de dulces frutos…
Saludos JF, y siéntete Bienvenido a este sitio, en el que las visitas siempre se agradecen, las que se repiten se agradecen el doble, y los amigos tienen ya una casa. La belleza es tan relativa, y la atracción tan falta de códigos que es un absurdo encerrarla en algo tan efímero como el físico, pero supongo que parte de nuestro ADN va condicionado a ello, o al menos del ADN social. Que bueno que tu encontraste tu manera de ver más allá de lo que el rostro muestra.
Gracias or llegarte, y por comentar. Ojalá quieras quedarte por acá y seguir dejándonos tus criterios. Serán siempre bien recibidos.
Saludos!
Hola, sí conozco la experiencia del bullyng, pues también soy feo atendiendo a los cánones de belleza contemporáneos, pero puedo decirte algo, no soy muy dado a la belleza externa, a ver cuando he buscado pareja, busco más un cerebro, que una cara, un alma, más que un cuerpo despanpanante, he conocidos mujerescon un cuerpo de modelo, una cara de muñeca , pero por dentrosolo hay un hueco, y por cerebro una croqueta con peste por así decirlo, mucha carrocería y nada de motor, pues no son capaces ni de entablar una conversación que valga la pena escuchar, y tampoco entiendes cuando les hablas de diversos temas por sencillos que éstos sean, es que la mayoría de esas bellezas, y me atrevo a asegurarte que sonmás del 90% de las que he conocido, el intelecto lo tienen más atrás que los cordales.
No se puede ser absolutos, pero muchas veces es así como dices. Y mira que no hay nada malo en la belleza, al contrario, lo malo es que nos quieran imponer lo que es bello, como si cada quien no pudiera ser libre de tener su propia perspectiva. Yo por miparte tengo un diapazón de aceptación de la belleza bastante amplio, veo hermosura en rostros en los que otros ven lo contrario, y no sabes cuanto me alegro de poder ser así.
Jajajaja, ves, tú me entiendes, eso me alegra, a veces creo que yo estoy loko o que vengo de otro mundo.