La vida es triste. Demasiado.
¿Cómo se le dice a un niño que debe dejar ir a su madre, que está bien soltarle hacia el jamás? ¿Cómo se le enseña a un niño a seguir viviendo con esa ausencia en su vida?
¿Cómo se resigna una madre a partir dejando atrás a su hijo, sin ella, solo?
A monster calls (Un monstruo viene a verme, en español) es un libro que narra la historia de Conor O’Malley, un niño de 13 años que tiene que vivir el martirio del cáncer llevándose la vida de su madre, cambiándole la suya propia por completo. Es la historia de un niño que tiene que aprender, demasiado pronto, lo dura y triste que puede llegar a ser la vida, con sus monstruos queriendo devorarnos todo el tiempo, llevarnos a los abismos.
La historia entreteje la fantasía y la realidad en la búsqueda de una salida para Connor, una salida ante tanto dolor: ¿Está bien desear que todo acabe, cuando ese fin significa la muerte de su madre? Un monstruo aterrador –la muerte– la arrebata de sus manos, a la vez que otro monstruo intenta hacerle comprender que está bien dejarle ir, que es necesario aceptarlo sin sentirse culpable.
No puedo describir el sabor de boca que me ha dejado esta historia. No consigo encontrar las palabras justas para exponer los pensamientos y las sensaciones que me han provocado el libro y la película. Mas una pregunta se me ha quedado clavada en la mente ¿Por qué escribir semejante libro? ¿Para qué plasmar tanto dolor?
No puedo evitar crear un paralelo con la realidad y pensar en los niños que, como O’Malley, se enfrentan a situaciones como estas. Quedarse sin su madre, no poder asirles, no tener la cura. Y la rabia y el dolor corroyéndoles por dentro y no encontrar aliciente, no saber qué hacer. Tampoco puedo dejar de pensar en la madre, que se va, que sabe que se va, y tiene que dejar solo a su chiquillo. Cuánta impotencia, que dolor tan terrible. ¿Qué hacer: mentirle, decirle la verdad? ¿Cómo darle consuelo a su pequeño? “Ojalá me quedaran cien años, cien años que darte”, dijo la madre de Connor. Y es que la niñez no es una edad para tener que ser valientes, es la edad de ser felices. Es la edad de, al sentir miedo, tener a la madre para dar arropo y protección.
El libro me entristeció. La película me hizo llorar. No me gustó. No debería escribirse literatura juvenil como esta. Tampoco me gusta esa parte de la vida, porque el libro es tan real, es tan cierta la muerte y su dolor, tan verídico que los niños pierden a sus madres, y que las madres no pueden hacer para quedarse, que da rabia.
A veces la vida, también, da un poco de miedo.






No se que decirte Shere, estoy a mitad. por una parte pienso que es necesario que entiendan y acepten lo que está por venir y que hay que salir adelante como se pueda, que cuando más rápido lo entiendan mejor va ser en su vida futura. (ya sabes, las mierdas pasan) Y por otro lado creo que es muy cruel. Creo que por eso, es un mounstruo y no una persona quién iteractua conn el niño.
Cuando aparezcas por el foro, búscame como Samael ya que alguién se antojó del RagnaR.
Un beso y no te pierdas tanto jajajajaja.
Reitero, mi Vikingo: Que bueno es tenerte por aquí otra vez.
Yo no soy partidaria de que los niños aprendan, al menos no así de golpe, las crueldades de la vida. Para mi la niñez es tan sagrada, y la defiendo tan a capa y espada, que me da rabia ver el sufrimiento en los pequeños, ver el absurdo de la parte dura de la vida regodeándose en esas personitas que deberían ser solamente felices, y nada más.
Igual no dejo de entender tu punto, sería como arrancar la curita, es mejor hacerlo duro y de una vez. Pero cuando se trata de los niños no lo comprendo. Bueno, como otras tantas cosas de la vida que no hayan explicación en mi cabeza. Y si, es mopnstruosa la muerte como monstruoso es que Connor se tenga que dar cuenta de que ha de aceptarla.
Voy para el foro a buscarte… y oye, gracias que aparezco de vez en cuando, que de no haber sido por esta opción estaría aun de castigo jejeej
Beso.
Shere hay monstruos a los que les tengo mucho miedo, incluso cuando no han aparecido en mi vida, sufro cuando acontecen en otras, transformándolas, sobre todo en los niños y en esas madres. Sufro cuando nace un bebé con discapacidad, porque cuando sus padres ya no estén, quién cuidará de ese ser humano? Así por el estilo. Bello escrito, espero poder encontrar algo más alegre la próxima vez.
Muas, por ahi nos pillamos.
Eso es algo que nunca aceptaré Nube, el sufrimiento en los niños. Los adultos jodemos la vida, nos encargamos de eso, con nuestro mal hacer, y nuestros malos sentimientos y actitudes ¿Pero los nenes? ¿Que mal han hecho? Pienso que ningún niño debería pasar por lo que el niño del libro. Ninguno.
A ver si les traigo algo ligerito la próxima vez, que ya ocn el final del escrito anterior, y la tristeza de este, voy a terminar perdiendo a mis lectores jeejejejeej
Kiss… y sí, nos pillamos
Yo soy una niña que creció sin su madre. Rodeada del amor de las abuelas y tías, pero, hoy que me toca el rol de mamá comprendo que la falta de mi madre me hizo y aún me hace falta. Así que comprendería los miedos de Connor, y creo que sí se debe escribir sobre esto, no hay nada que te prepare mejor para el dolor que sufrir el dolor, y ojalá nunca un niño tenga que crecer sin su madre, pero la vida es, como dices, dura e implacable.
Buena propuesta Shere, no conocía ni el libro ni la película. Los buscaré.
Un beso grande amiga.
¿Pero sabes una cosa Du? Connor ni siquiera tiene el amor de otros familiares. Su relación con su abuela es pésima, y el padre vive en otro país, con su otra familia. La soledad en Connor puede llegar a ser más aplastante que la muerte misma. Y aun cuando una suerte de reconciliación con su abuela aflora, apuesto que jamás sería como la magnífica relación que tenía con su madre. Ni el amor. El libro te lo puedo enviar por mail si quieres, la peli te sugiero que la busques subtitulada, yo la encontré con un doblaje pésimo y estuve lamentandome todo el tiempoque duró.
Me cuestiono si hay que escribir libros como este , adentrar a los niños y jóvenes en un dolor y una tristeza tales, porque siempre miro esas edades con el deseo profundo de ver solo felicidad en ellos. Tambien es posible que ellos, con sus mentes aun sin corromper por la vida, no se lo tomen del mismo modo en que lohe hecho yo. Tal vez.
Comentame cuando leas el libro y veas la peli porfa, me gustaría saber tu opinión.
Otro beso para ti.
Me ha conmocionado tu reseña de este libro… Creo que plantea uno de los dilemas humanos más difíciles: un niño que pierde sus sostén más importante: su madre. No conozco el libro ni el filme, pero tu crónica es fuerte, trnsmite tu estado de ánimo al leerlo. ¿Por qué? ¿A quién culpar? ¿Qué será en lo adelante de ese niño? Creo que el post plantea más preguntas que respuestas.
Ah, un comercial para tus lectores: entérense de la faceta poética de Shere, y disfruten de sus haikus: http://fleures.cubava.cu/2017/12/08/al-desnudo-con-luz-reflejada-los-haikus-de-shere/
Ya sabes Lester, me conoces un poco, también dejó incógnitas y cuestionamientos en mi. Y oye, una trsiteza rara, porque aun sabiendo que eran solo un libro y una peli, me impactó. Mi estado de ánimo surió averías en ese momento. Puedo mandarte el libro si quieres, se lee rápido y fácil, pero prepárate, porque es posible que termines igual de tiste que yo. Me alegra haber podido transmitir mi sentir, porque me fue difícil escribir esto, no sabía cómo plasmar lo que estaba sintiendo.
¡¡Gracias por la publicación! y por la publicidad!! jaajajaj Ojalá los amigos se lleguen por allá, les guste, y comenten. Yo voy echando un pie para comentarte como se debe.
Un besito.
Creo que aunque dolorosos, esos temas hay que tocarlos con los hijos, para prepararlos, osea, no de ram plan decirle a un niño pequeño, mañana no voy a estar y tienes que ser un hombre para cuidar a la familia, pero si hay que hacerles ver las partidas como algo natural, realmente es algo biológicamente natural, independientemente antes o despues de que se desarrolle un niño, osea, que madure. Además, es inevitable. Si los preparamos para que ande en la calle, para que aprenda a montar bicicleta, a comportarse, por que no, también hablarle de eso, entrenarlos para ese momento. Entre más preparado este tu hijo sobre la muerte, mejor será llegar a un estado de aceptación, en donde algunas religiones al menos, consideran que no es fin, si no un de momento. Forma parte de la vida misma, nuestro destino es nacer y morir. Hacemos mal con no preparar a los niños en eso, pues una vez que no estamos, se ven solos, incapaces de aceptar. Entonces ya la muerte cambia su sentido filosófico del fin de todo, a tratar cada dia de dar y recibir todo el amor del mundo posible, en el dia a dia. por que no sabemos cuando dejaremos de existir. Un beso Shre. Ya se te echaba de menos
Hola JFK. Bueno verte nuevamente por aquí.
Pero dime una cosa ¿Estás tú preparado para enfrentar la muerte? ¿Se está preparado realmente alguna vez para eso? Perder a un ser querido, o tener que irse uno y dejar atrás a quien se quiere, y peor aún si es un hijo, y peor aun si este es pequeño. Yo pienso que el ser humano jamás estará preparado para enfrentar la muerte. Tendrá que resignarse a ella, no nos queda otra, pero aceptarla y tomarla como el hecho natural que es, no, no estamos ni estaremos preparados para ello. Por eso nuestro espíritu de supervivencia, proque por más que nos quejemos de la vida siempre queremos vivirla y seguirla viviendo.
Ahora, si los adultos nos desgarramos ante este final definitivo ¡¡¿Cómo rayos preparar aun niño para que lo entienda y lo asuma??!! Hacerle saber que la muerte existe, sí, pero hacerle tomar conciencia del dolor que implica, no. No hasta que esta llegue, hasta que sea inevitable: esto es que crezca o que le toque vivirla. Además esta historia no habla de la simple muerte, sino de la muerte de una madre, ante los ojos de su único hijo, adolescente por demás con todo lo que la adolescencia implica. Un niño sin más asidero del cual sostenerse. Que va, se le fue la mano al autor del libro. Puedes leerlo si quieres y luego decirme, acabo de subirlo a la entrada.
Gracias por tu comentario, y espero que regreses.
No lo he leido, pero lo haré. Ya me lo estoy bajando. A ver, por partes, no hablo de enseñarle al niño que la muerte es como cenar, si lo enfocas asi, se pierde todo el respeto a la vida, quiza eso fue lo que aprendió Charles Manson, osea, estás creando un asesino serial. Y eso obviamente está mal. Como te digo, no he leido el libro y no te puedo decir el enfoque que dió el autor, no te comentaba del libro en si, te hablaba de mi experiencia como padre. Pero realmente, tu puedes evitar la muerte? claro que no, entonces, al igual que te preparas para un examen de fin de curso, que es inminente, (es el ejemplo que se me ocurre ahora, no hay comparativo con la muerte), entonces porque no prepararlos para eso también? No hay una solución para evitar la muerte. Y digo prepararlos, pero me incluyo. Que pasa cuando viene un ciclón, pues ya sabes que te tienes que preparar, asi mismo es la muerte, no queremos que pase, pero es inminente. Entonces que prefieres, entrenar a un niño para que mire la vida de otra manera, con otra óptica, de que la vida se respeta, que cada minuto que perdemos o que lo usamos para ofendernos, para hacer el mal, es un minuto que no tendrás el dia que yo o el-ella no estemos, que nacer y morir es parte de la vida, y que no se puede dejar un beso, un abrazo para mañana o dejarlo que descubra que tan desgarrador puede ser ver partir a un ser querido, y que adivine que tal se siente. Es tu deber entrenarlo, no que lo asimile como un bajón, y nunca lo voy a aceptar, es real, pero… te queda otro remedio?. Como dices, no estamos preparados para eso, y no lo estaremos jamás. Si, por lo que planteas de tu mirada al libro, el autor reflejó una situación, quiza la peor de todas, pero las hay más malas, de madres que han perdido a sus hijos, incluso pequeños. Entonces, shere nuestra, la vida es eso también. Es mi modesta opinión, gracias por el libro.
Ah, una cosa, quiero compartir contigo una escena de la pelicula Ghost, me encanta, cuando Patrick se va a a luz y le dice a Moore, que lo amó de siempre: «Molly, no sabes cuanto amor me llevo»
Son temas difícies JFK, mucho más aun si se debaten de este modo. Pero es bien cierto que el librome resultó muy triste. Ya me dirás tú cuando lo leas. Va y solo ha sido mi subjetividad.
En cuanto a los niños, esto me recuerda el debate en el tema sobre la sexualidad, y la homosexualidad en particular, que se generó aquí en el blog. No se le puede esconder alos niños las verdades de la vida, pero cada edad tiene su forma de saber, y cada cosa tiene su momnto ne la vida también. No aprendemos todo de golpe cuando somos niños sino que nos vamos enfrentando a la vida de forma paulatina. Una cosa es saber que la muerte existe y otra diferente es tomar plena conciencia de ello, y de un modo tan fuerte. Mira, yo supe de un niño que se traumatizó cuando en la escuela le enseñaron que todos los seres vivos, incluídos nosotros obviamente, nacen, crecen, se reproducen y mueren. Este niño se lo tomó tan literal que comenzó a hacer crisis diciendo que no quería morir. La mente de los niños es un mundo muy diferente al nuestro. Yo estoy y siempre estaré en contra de tratarlos como adultos.
Gracias por tu comment, y por el pasaje de Ghost, me encanta esa película. Pero verás en el libro que la historia de Connor está bien lejos de ser la de Molly.
Saludos y vuelve ¿si?
No conocia del libro, pero si del dolor y la pena. Soy partidaria de que no debe escribirse sobre ello aún cuando formen parte de la realidad que nos seguirá golpeando. Como hija tengo la suerte de tener viva aún a mi Madre, intentando atesorar cada momento que podemos estar juntas. Como madre sabes todo lo que me atormenta el que un dia le falte a mi hijo, sobre todo ahora, que aún es pequeño y precisa de mí. Pero hay otros factores amiga mía, la industria cinematografica, tiene un fin mayor; obtener ganancias a costa de cualquier cosa, siempre me pregunte porque los mexicanos hicieron películas tan extremadamente pateticas como aquellas de «nosotros los pobres» o ustedes los ricos» y por ese corte hay mucha tela para ello. Decir mas seria divagar, recién en la serie de turno de MV, un niño pequeño fue raptado de su familia por su padre biologico y bla bla bla, que nos enseña la serie?…no creo que nada positivo ni relajante, un final supuestamente feliz…pero quién devuelve el tiempo que paso?.
Un amigo real perdío su madre a los cinco años, me cuenta q no disculpa a su abuela por no haberle contado en ese momento. En su adultez aún no entiende que no hay formas de contarle a un niño de cinco años de la muerte. Todo es un lío, a veces me resisto a ver cosas como esas, las historias de niños con enfermedades terribles, y luego las considero un canto de esperanza.
Todo es tan complicado cuando de niños y caos se trata. Por eso soy partidaria de alejarlos todo lo posible del dolor mientrás se pueda, y no es tenerlos en una burbuja, es simplemente dejarlos ser eso que los hace entrañablemente amados: niños.
Acabo de añadir el libro a la entrada, para que todo el que quiera leerlo pueda hacerlo.
Yo voy contigo en eso de que la inocencia hay que preservarla tanto como se pueda, y eso otro, que no es tener a los nenes metidos en una burbuja, sino dejar que cada cosa caiga a su tiempo, en el momento justo, no adelantarle los tormentos y los dolores de la vida. No entiendo el por qué escribir libros como este precisamente por eso, porque habiendo tanto universo de colores y alegrías para recrearle a un niño, a mi no se me ocurriría llevarlos al mundo del cáncer que es tan terriblemente traumático incluso para nosotros los adultos.
Lo que le pasó a tu amigo ha sido siempre una disyuntiva, si se le debe contar a un niño o no, la muerte de un ser querido. y luego ¿Cómo se le dice? En esta historia la madre de Connor intenta darle siempre una esperanza, mientras su padre hace por decirle la verdad pero no se atreve, sobre todo cuando el niño lo niega todo el tiempo, aún sabiéndolo. Es tan triste el libro. Muy triste. Ya me dirás si lo lees.
Vamos a ver qué se me ocurre traer luego para sacudir un poco la tristeza de esta entrada.
Me sumo a este mar de comentarios, no conocia pero en cuanto lo lea espero poder hacerte llegar mi criterio, pero sin haberlo hecho puedo asegurar que si es bien triste como dices, entonces no le encuentro el sentido, mas bien sera para ver otra de las tantas realidades como hacen a diario la TV y el cine, para qué hacer esas cosas si son lo cotideano, no es que me pintes un cielo azul pero porfa trata de hacer la cosa más fácil, y «meterle» en la cabecita a los niños esas cosas, en serio??? pero bueno que remedio, solo queda que cada cual sepa que hacer en ese momento que obviamente no queremos que suceda, mientras menos sufrimiento se les pueda hacer pasar a los niños pues mejor.
Esa epoca es vital y no se regresa….
Gracias Vero por tu comentario. Eso que dices es justo lo que me cuesta asimilar, que traigan a la luz de los niños y adolescentes una verdad tan dura como la muerte, y a través de un camino tan cruel como es el cáncer. Aunque imagino que el autor haya tenido buena intención al hacerlo
Si al leerlo quieres volver a comentarnos tu impresión pues será muy bien recibido tu criterio.
Gracias una vez más, y espero tu regreso.