La literatura está llena de historias que nos cuentan asombrosos viajes: Gulliver, Odiseo, el profesor Otto Lidenbrock…personajes que desafiaron las más crueles vicisitudes para llegar a su destino. Pero la vida real no se queda atrás; nosotros tenemos nuestras propias odiseas.
Estás ahí, de pie, a cada lado tuyo monstruosas escoltas te aprietan, hombro con hombro; quieres moverte y no puedes, quieres pensar y tampoco. El sudor corre por tu frente, por tu espalda, entre tus senos. Diversos olores se mezclan apuñalando tus fosas nasales: dulces, secos, acres, nauseabundos. Una música estridente te acompaña –te tortura– y la voz de aquel señor, que se te antoja un mayoral, grita, grita fuerte y te exige que te muevas, te ordena que te desplaces, y tu piensas “¡¿Cómo?! ¡¿Cómo si apenas puedo, tan siquiera, respirar?!” Sientes ganas de llorar; es entonces cuando descubres que cuando la cosa está mala siempre puede ponerse peor.
De repente una presencia hace posta tras de ti, insistente, persistente, inamovible. Te dices que es normal, que todos van sufriendo tu mismo viaje, hasta que tus nalgas comienzan a percibir un abultamiento en crecimiento. Tratas de echarte a un lado pero es peor, el movimiento ha hecho que se endurezca y crezca más aún.
¿Qué hacer ahora? Si le gritas todos se enterarán y pasarás a ser el centro de atención, protagonista de la historia que contarán al llegar a casa; si callas tendrás que aguantar aquella presión durante todo el viaje bajo la posibilidad de que el sudor termine mezclándose con alguna otra humedad. Entonces decides fulminarle con una mirada, propinarle una estocada con el filo cortante de tus ojos; concentras en tu rostro toda la rabia, el asco y la amenaza que puedas reunir, luchas por moverte entre tus escoltas y logras girarte y mirarle fijo. Con suerte se desplazará hacia otras nalgas -con suerte digo- de otro modo tendrás que recurrir al plan A, o al B: grita o aguanta. Ah, una aclaración, estar sentada no te garantizará eximirte de esto, podrías atravesar la misma vivencia, solo que sería tu hombro y no tus nalgas quien sintiera el bulto en cuestión.
Así vas, día tras día, en un viaje de ir y venir, en una rutina sin recompensa final, en una entrega de flagelación cada mañana y cada tarde. Te das cuenta que preferirías enfrentar a Poseidón, o ser atada por cientos de hombres en miniatura, o encontrarte en la panza volcánica de la tierra. Cualquier cosa sería mejor que ese martirio involuntario.
Si crees que miento o exagero al contar esta odisea cubana te invito a montar en un P en horario pico, repetir la historia cada día, y sabrás de lo que hablo.






No, no mientes, por desgracia.
Ése tipo de acoso sexual es típico de nuestro transporte urbano. No creo que haya muchas mujeres que no hayan tenido que experimentar algo tan desagradable, recomendación: un golpecito seco y preciso en la cúspide del «bulto» , con la cartera, el cabo de la sombrilla o el mismo hombro, si vas sentada. El bulto suele deshacerse y el acosador reconoce que sus fantasías contigo están jodidas (dejarán pasar la palabra?)
Si, creo que pasa.
Mmmmmm el cabo de la sombrilla, sí, es duro y pega duro jaajaajajaj
En la guagua hay que ir alerta, a mi me ha pasado más que eso, es horrible. Y he visto otras que por favor. Ahora por suerte tengo transporte del trabajo, una guagua con aire acondicionado que me lleva y me trae jejeejejeej, pero en mis gestiones particulares sí tengo que morder el cordobán y halar un P bien lleno.
ya lo dejaba claro nuestro Martí que; Si los pobres se habitúan a pedirlo todo al Estado, cesarán a poco de hacer esfuerzo alguno por su subsistencia, a menos que no se los allane proporcionándoles labores el Estado. Ya se auxilia a los pobres en mil formas. Ahora se quiere que el gobierno les construya edificios. Se pide que así como el gobierno posee el telégrafo y el correo, posea los ferrocarriles.
No sé que tiene que ver esto con el post, qbanísimo, pero bueno….
Me ha dado mucha risa tu entrada, no te equivocas en nada. Deberias haber pasado al plan A además de mandarlo a la 3.14 de Bfé. Pero lo más inteligente es pasar al plan C, virante de frente y agarrarle el bulto en silencio, y decirle bajito, «shhh, te la arranco papa», para que veas como la loma se convierte en llanura.
jajaajaj es que no es fácil agarrar un bulto anónimo, me da cosa ¡¡wwaagg!!! jajaajaajaja
Pero mi mamá me contó una vez (¿se han fijado cómo me hace historias mi mamá? es una enciclopedias de historias jajajaaj) que iba en una guagua y un hombre se le pegó a una mujer y ésta acudió al plan que propones, JFK ¡¡le agarró el bulto!! Solo que creo que le gustó, porque al rato lo volvió a hacer jaajjaajajaj
A mi esas cosas me dan verguenza, la verdad, armar barullo y que toda la guagua se entere uuff que va!
Lo peor es que estos viciosos suelen ser los tipos más desagradables del planeta.
Gracias por llegarte!! 😉
Jajajajajajaja muy bueno Shere, estaba esperando tu nueva entrada y mira que no me equivoqué. Me tomaste la delantera, «La Opecea» era algo que quería escribir desde hace un tiempo.
Yo vengo al trabajo todos los días en un P16 que es la «muerte en bicicleta»: empujones, gritos, a veces ir medio colgada en la puerta o aplastada por varios miles de personas con las mismas necesidades…resumen que Homero no es más que un niño en pañales, él ni sabe lo que es pasar trabajo de verdad jejeje
Lo único que me salva de lo que contabas es que no tengo olfato, por tanto los olores de los demás pasan sin penas ni glorias y siempre, siempre, siempre, llevo unos cascos puestos con el Rock n Roll a todo tren para que «me hagan el 2» mis ídolos, créeme que soy fácil hasta de reconocer en la multitud con esas cosas jajajajaja pero son la mar de efectivas…te recomiendo intentarlo.
Kuss
Ha dett!!
Pues publica la tuya! y veremos los puntos en común jajjaja
Que más quisiera yo que un reproductor de música jajaja pero no tengo, en cambio el olfato, uffff lo tengo fino fino ¡así que sufro!!
Por suerte, como dije antes, tengo transporte para el trabajo, así que al menos ahí me salvo.
De guaguas tengo algunas historias, no creas, ahí puedes encontrar de todo jaajajaj
Ningún hombre lo cuenta, solo oigo a las mujeres quejarse, pero también, aunque lógicamente menos, estamos expuestos a esos… roces. Menos que menos un hombre se enfrentaría a otro haciendo visible tal situación.
Una guagua es un lugar muy promiscuo por todo lo que cuentas: la pegazón, el molete, el cuerpo a cuerpo sudado: eso parece que desata los instintos primarios y ya se sabe todo lo que se dice del cuban boy. A veces es dificl moverse en medio del molote, siempre trato de no quedar tan pegado a una mujer para que no se piense que estoy jamoneándola (pongo mochila alante, o trato de ponerme de lado, o de correrme aunque sea unos milímetros para que entienda que no estoy en eso), pero historias hay de mujeres a las que les ha pasado de todo por no aplicar ningún plan: hasta bajarse con la ropa toda bautizada.
Shere, ¿y si cuando te vuelvas a fulminarlo con una mirada, a propinarle una estocada con el filo cortante de tus ojos; concentrando en tu rostro toda la rabia, el asco y la amenaza que puedas reunir, luchando por moverte entre tus escoltas y logras girarte y mirarle fijo, resulta que es el Mayor Alex?
Pues una cosa es admirar a un hombre por su físico y otra muy distinta es que el físico lo sea todo. Si el mayor Alex con todo lo bueno que está resulta ser un maniático repellador de guaguas, para mi lleva el mismo tratamiento que cualquier otro tipo. La cuestión no es como luzca, la cuestión es lo que hace.
Lo otro, hasta ahora nunca he visto a un hombre quejarse de que una mujer lo jamoneó en la guagua. En cuanto a que a veces es casi imposible no pegarse, sí, es cierto, pero la intención se ve, cuando el hombre se siente incómodo con la situación o cuando la disfruta.
Por dios!!! acaso crees que una cara bonita puede exmimir de culpa a un acosador?? Se verán horrores, para mí seguiría siendo un enfermo que se aprovecha de las multitudes para acosar sexualmente a las mujeres que por lo general se quedan calladas.
No, no me refiero a una mujer jamoneando a otro hombre, sino a un hombre jamoneando a otro, Imagina que en medio del molote se te pare uno atrás o pase rozando peligrosamente, sin que sea necesario. Es lo que digo que los hombres no estamos dispuestos a reconocer, y entonces no se echa a ver, quedando solo en evidencia las mujeres como objeto del jamoneo.
Ah ya. Bueno, no niego que pueda pasar, pero creo que sería en mucha menor medida, y no por cuestión de aceptarlo o no, sino más bien porque la película sería muy distinta si el hombre se percata de que otro lo está jamoneando, a menos de que le guste y se quede quieto pero ¿quién se arriesgaría? mmm no se, creo que la dinámica gay es otra, no esa.
Es cierto, es otra cosa, igual de delicada. Pero por machismo no estamos dispuestos a reconocelo, pero es algo que he hablado con amigos muy íntimos y estamos de acuerdo: es incómodo cuando injustificadamente te roza otro hombre sin necesidad, porque uno no va a ponerse en evidencia reaccionando contra eso, y por supuesto que el otro lo negará y reaccionará fuerte, y la bronca estará servida en el acto. Entonces lo que hay es que despegarse, o mirar duro al otro. Nunca quedarse como si nada porque vivimos en una sociedad donde hay que defender ciertos códigos de lo que se ha dado en llamar hombría, para hacer valer que se nos respete. Me parece que el tema va más alla de lo gay, al que se lo hacen no tiene que ser gay necesariamente. Tanto en el caso masculino como en el femenino son actitudes de acoso, que quien más expuesta está a padecerla es la mujer.
Bueno Acher, por supuesto que a quien se lo hacen no tiene que ser gay, de hecho, ¿que culpa tiene de que otro le roce con esas intenciones? la verdad es que nunca he sabido de un caso como ese, pero no dudo que exista, que en la viña del Señor ya sabemos que hay de todo. Y definitivamente es igual de invasivo e inaceptable que cuando le sucede a una mujer. nada, que vamos a tener que pegar un cartel en las guaguas que diga «¡Abajo el jamoneo… y cuide su cartera!» jajajajaaj
Como siempre tu con algo interesante y yo tarde,eso es cierto,nada de eso es mentira aunque aquí en oriente los jamoneros son menos,viajo mucho por la beca pero he visto muy pocos en eso y aquí las mujeres les dicen dos o tres cosas y casi todo el mundo le dice otras dos o tres después.Ahora bien el ultimo viaje que hice casi homérico como dirían ustedes:con el numero 7,ocupé el último asiento libre,aunque rara vez viajo sentado pues siempre sedo mi asiento a alguna mujer,estaba cansado y no tenia intenciones de pararme, había un hombre con una niña en brazos y todos decían que le dieran un asiento pero nadie se paraba le ofrecí cargar a la niña pero ella no quería irse con nadie. Esa era la última guagua del día, todos quieren irse y siempre ponen la más chiquita para ese turno el molote era indescriptible en un área de un metro cuadrado íbamos siete personas, tres maletines,dos mochilas, bolsos en las piernas,una guitarra y una de las muchachas que ni siquiera me conocía y al yo cederle mi asiento a una mujer con un niño se sentó en el espaldar del asiento y me sentó entre sus piernas,el cobrador quería seguir subiendo gente y cuando todos reprobaron esta decisión el dijo que era el dueño de la guagua,motivo por el que nos estuvimos riendo a costa de él el resto del viaje.Conclusión terminé más cansado de lo que estaba,discutí con alguien,nos reímos de otro y lo único bueno bueno del viaje fue que conocí a alguien muy interesante.
jjajaajaj Pues al menos sacaste un provecho (¿o dos?) de semejante viajecito, así que pudo ser peor.
Solo que ahora, a mí que soy curiosa, me dejas con la intriga de saber la historia esa del personaje interesante que conociste, quién es, como fue, y que será… jajaajajaaj
Gracias por llegarte Allen, nunca es tarde si la dicha es buena, y es una dicha tenerte por acá. Vuelve siempre!
Desde que descubrí tu blog no dejo revisar siempre que vengo al lab para ver que me trae de nuevo tu genialidad; sobre esa persona no se mucho solo su nombre que está en 5to año de lengua extranjera y que va a mi municipio de vez en cuando a ver a su abuela,además de que le gusta el anime y que está loca.
Pues gracias por volver.
Y el personaje…uuhhhmmm… parece que esa locura que posee es del tipo cautivante ¿no? jajajaj Pues espero que haya más encuentros y que me cuentes.. quien sabe si te conviertas en mi muso para alguna historia jijjijijji
No hace falta montar un P en un horario pico, solo hace falta montar. Sí a todas nos ha sucedido, pero yo tengo un plan C, yo no me quedo callada, yo no lo miro fijamente, yo me las arreglo y le planto el codo en el estómago, como quien se pone la mano en la cintura, así al descuido, al descuido y como quien no quiere la cosa, le hago entender que si no se aleja «se la aplico», creéme, siempre me ha dado resultado. Que la gente sepa, es lo mejor que puede pasar, a esas personas les apena, claro a nosotras también, por eso cuando se acercan como si no estuvieran haciendo nada malo, de la misma manera me la desquito yo. Muchas veces he pasado por esa «Odisea», no solo en los medios de transporte públicos, la estrategia es la misma, no darle importancia, minimizarlos y hacerles saber que somos mujeres dispuestas a todo por defender nuestra integridad, así tengamos que utilizar los codos como espada.
jajajajaaj Muy buena táctica, Nube. La verdad es que la situación es siempre desagradable. Yo es que detesto ese tipo de show en las guaguas, o en cualquier lugar, ser el centro de atención y además en semejante situación. Es para caparlos, vaya jajajajaajaj
geniallll, es mi modus operandi…… historias de guaguas hay miles,,… es bueno tener a mano uno de esos compases metalicos… pequeños, hirientes pero no mortales, nadie se entera…. y por minutos de libras de algo embarazoso (me funciona)… (malo si portador del bulto se baja en tu parada…….)
jajaaja Pues esto es lo bueno de compartir vivencias, que cada quien aporta su idea, es como una retroalimentación jajaja Muy bueno lo del compás, casi que me da lástima el pobre repellador jaajajaajjaj
Gracias por llegarte y comentar Pilgrim. Que se repita la visita 😉
como me he reído, incluso con los comentarios. También he pasado por eso, es superdesagradable porque no sabes como reaccionar, es una situación difícil.
Y qué me dices de los «buenos choferes» que te dan botella y desde que montas, con una rapidez envidiablese lanzan al ataque y te preguntan: qué hace una muchachita tan linda solita por aqui?..a partir de ese momento, empiezas a hacer malabares para desviar la conversación hacia otro extremo, a veces resulta, otras no, a mi incluso me han llegado a tocar los muslos y en una ocasión amenacé al conductor para que parara, sino me tiraba….que barbarida!!!
uuffffff si te contara lo que viví yo con las botellas en mis años mozos jajajaja Imaginate que cogía botella a toda hora, hasta entrada la noche, y como los tá no habían llegado pues tenía mi gracia, así qe te imaginarás, jajaajajaaj
La verdad es que los hombres pueden llegar a ser bastante desagradables si se lo proponen… y a veces hasta sin proponérselo jejeejej y una situación como la que narro es muy desagradable, si lo sabremos bien!
Ya etsas dentro Daimi, ahora no pierdas el camino! Gracias!
es verdad q hay cada hombre q no merecen q se les trate como tal,q es eso d acosar,x Dios,q tipos más asquerosos,mi consejos chicas nunca dejen q les pase eso,enfrentenlos siempre habrá algún hombre con cáracter como yo q las defenderá,aparte mi cuerpo implanta respeto,jajaja,sin pretender ser creyente pero es cierto,xq la gente diga q la mujer es el sexo debil no deben dejar q se aprovechen d ustedes,un galletazo bien dado y se acabó la repelladera,al final siempre hablan d uno asi q cual es la pena
Pues es así como dices bad boy, menos mal que otros piensan como tu, sino estaríamos perdidas jejeejejej.
Bienvenido y gracias por comentar. Vuelve siempre que quieras.
yo solo digo q no deben dejar d aprovecharse x unos sin escrupulos,recuerda q tiene la culpa el atacante como la victima en este caso si se deja hacer todo eso,nadie debe pasar x ese momento desagradable,yo digo q cuan2 ustedes les digan 3 o 4 cosas ese no se mete mas con ustedes y si se la hac e d barbaro siempre habrá algún hombre o mujer q lo enfrentará,no toda la sociedad está perdida,saludos
Bueno, yo no creo que las mujeres seamos culpables de estas cosas, porque por más situaciones que se han dado, escándalos, bofetones, ofensas… estas cosas siguen sucediendo, y es precisamente por la baja condición de estos tipos que les gusta aprovecharse del tumulto de las guaguas como incentivo sexual. Las mujeres siempre reaccionamos de un modo u otro, creo que ninguna se queda quieta aguantando ahí el roce, pero siempre aparece algún otro que lo vuelve a intentar, o ese mismo en otro momento, en otra guagua.
Pienso que, si se les pudiera acusar por esto, y les penalizaran, tal vez -solo tal vez- dejarían de hacerlo, o serían menos los que se atrevieran.
ni modo, voy coment… que no me aguanto XD
hasta ahora todo fresa, vaya mierdecillas de hombres, mjum, toda la razon
but!!!…
nosotros tambien hacemos las veces de victimas!!! incluso si como yo, somos lobos en pieles de ovejas, es extraño que el repello sea satisfactorio
si bien, al contrario que a ustedes a mi me encanta (mi pequeño cumulo de autoestima se dispara), la mayor parte de las ocaciones viene de parte de una prepuber de secundaria (si, con meneo incluido)… o de una de mis abuelas mas criollas y nada sutiles, tanto peor, porque si que te repellan con ganas y luego si acaso te sueltan un ¨hay mi niño, no te vi¨ O.O
asi no se puede disfrutar un buen repello!!!
pd?: incluso si es medio en bonche, no es falso, por suerte y por desgracia XD
Pues serás de los pocos «afortunados» akagami, porque la verdad es que los hombres no suelen estar al otro lado de la historia, aunque no puedo negar que suceda, hay de todo en la viña del señor.
De igual modo no creo que sea visto de la misma forma, ni que lo sientan de la misma forma, ni lo asuman, ni les repugne, ni reaccionen…. en fin, porque ya se sabe que hombres y mujeres funcionamos en modos distintos, aunque al final buscamos las mismas cosas.
Gracias por llegarte una vez más, es bueno ve rque nop ierdes el rumbo 😉